terça-feira, 24 de abril de 2012

EL IDIOMA ESPAÑOL EN BRASIL

Parece ser que aprender español en  Brasil es algo diferente, especial. Las características del país sudamericano parecen ser olvidadas por quien viene aquí para hacer la "temporada americana". Para empezar, el idioma, los idiomas (español y portugués) no son extranjeros, son hermanos y ese hecho que parece trivial, esa situación que no es ningún misterio para nadie, se convierte, según creo yo, en el escollo esencial para hacer del portuñol una realidad tangible pese a no deseada. Los profesores, emeritísimos, que vienen a Brasil no conocen mucho del idioma de Camões y mal consiguen pedir una coca-cola o un cenicero en un bar de paisanos ni comprar con proeficiencia un yogurt de fresa en una panadería... Por otro lado, las espectativas de los alumnos sobre un aprendizaje fácil, casi violento, rápido, milagroso del idioma de Cervantes o de Galeano, caen por tierra y decepcionan las ilusas ilusiones de los estudiantes brasileños que esperaban agarrar el español como el que compra unas chanclas y usa en el mismo instante para ir a la playa.

 La enseñanza del español como lengua extranjera, en Brasil, no se produce así. Los conocimientos sociolingüísticos, las características de las diferentes variedades del español, especialmente la platense usada por los vecinos-hermanos argentinos y uruguayos, hacen que el estudiante brasileño de español tarde más de lo previsto en ponerse las pilas y adquirir un nivel razonable después de unos meses de estudio. La solución podría ser más énfasis en la semi-inmersión cultural, más trabajo con conocimientos socioculturales con materiales audiovisuales y uso de la internet ya que, si no... el fantasma de la desmotivación puede aparecer por la puerta de cualquiera de nuestras escuelas o centros de idiomas, sean oficiales o no, sean universitarios o no, sean con profesores brasileños o nativos de cualquiera de los países hispanoamericanos. Por tanto, el uso de las nuevas tecnologías en la enseñanza de nuestro idioma debe ser mucho más valorado y utilizado. Recordar a Krashen o a Melero Abadía  nos puede acercar para recordar a Ortega y Gasset para no olvidar que todos estamos sujetos a los avances de nuestro mundo, de nuestras circunstancias.  Escuchar la radio en español, ver programas de televisión en español, acceder a la prensa de los diferentes diarios de toda hispanoamérica y de España, con los medios actuales, no es tan difícil, pero es raro ver esto en cualquier centro de idiomas brasileño. Quizás sea por esto el bajo índice de búsqueda por los cursos de español.

Es eso... una reflexión en voz alta, en este blog... en internet. Creo que era necesaria, tal vez solo para mí.


J.Carlos